Entre sus noches templadas, su luz preciosa y su cultura gastronómica sin prisas, Málaga está hecha para parejas. Aquí tienes cómo planear un viaje romántico, desde rincones de atardecer hasta cenas íntimas.
Atardecer, de dos maneras
Empieza con un cóctel en una azotea frente a la Alcazaba iluminada, o escápate a la terraza con encanto vintage de los Baños del Carmen bajo higueras gigantes: el atardecer más romántico de la ciudad.
Cenas para recordar
Reserva la terraza del José Carlos García, con estrella Michelin, en el puerto deportivo para una noche especial, o mantén la intimidad con platos pequeños y vino natural en un bar a la luz de las velas en el Soho.
Momentos lentos y bonitos
Pasea por los jardines tropicales de La Concepción, sube por el sendero hasta el Gibralfaro para ver las vistas en la hora dorada y piérdete una tarde con una copa de vino en un patio tranquilo del casco antiguo.
Nuestro veredicto
Para dos, la magia de Málaga está en sus noches: una copa al atardecer, una cena larga y un paseo a la luz de la luna por el casco antiguo. No llenes la agenda; deja sitio para demorarte.


