La lluvia en Málaga es rara y suele ser breve, pero si te pilla un día gris no hace falta desaprovecharlo. Como «ciudad de los museos», con mercados cubiertos y bodegas acogedoras, Málaga es una de las mejores ciudades españolas para un día de interior.
Sumérgete en los museos
Es la opción evidente. El Museo Picasso, el Centre Pompidou, el Carmen Thyssen y los gratuitos CAC y Museo de Málaga pueden llenar fácilmente un día de lluvia, y la mayoría están a poca distancia a pie entre sí en el centro.
Cómete el Mercado de Atarazanas
El Mercado de Atarazanas, cubierto, es territorio perfecto para un día de lluvia: pasea entre los puestos bajo la vidriera y picotea en las pequeñas barras de tapas de dentro.
Ruta de tapas e interior de la catedral
Métete en bodegas con azulejos como El Pimpi y Casa Lola, y visita el cavernoso interior de la Catedral de Málaga. Una larga comida andaluza es la forma más civilizada de esperar a que escampe.
Nuestro veredicto
Un día de lluvia en Málaga es una gran excusa para profundizar en su arte y su gastronomía. Organiza el día en torno a dos o tres museos y una comida tranquila y apenas notarás el tiempo.



