Compacta, soleada y llana junto al mar, Málaga es un sueño para las familias que viajan. Las distancias son cortas y casi todo se hace a pie o con un trayecto corto en autobús.
Organiza los días en torno a las tranquilas playas urbanas: La Malagueta es la más cercana, mientras que las calas de Pedregalejo son suaves y tienen parques infantiles cerca.
Para los momentos de lluvia (raros como son), el interactivo centro de ciencia Principia, el colorido Centre Pompidou y el museo del automóvil mantienen entretenidos a los niños.
Remátalo con una vuelta en la noria del puerto y un helado en el Muelle Uno. La vida familiar española es tardía, así que no te sorprendas de ver a niños del lugar en la calle a las 10 de la noche.



